• Antonia

El bloqueo del escritor

Actualizado: ago 24




La primera vez que intenté escribir una novela tenía quince años. Para ese entonces, lo que buscaba era imitar a mi escritora favorita y, más que innovar, quería recrear lo que para mí eran las mejores escenas nunca antes escritas. Aquella fue una muy buena primera práctica que no me convirtió en escritora publicada, pero me acercó al oficio del editor y, sobre todo, me enseñó que el bloqueo de escritor puede hacer que jamás terminemos una historia.


Desde aquellos días no solo aprendí que para escribir una novela primero tengo que practicar la escritura, y leer y leer y leer, sino también que el bloqueo de escritor debe tratarse como cualquier otra condición física y mental: con cuidado, dedicación y conciencia. Para esta cháchara de hoy quisiera indagar sobre las razones por las cuales un escritor puede quedarse en neutro ante una página en blanco (o a medio escribir). La mejor forma de rebuscar es adentrándonos en un autoanálisis, hacernos preguntas, algo así como un monólogo terapéutico, que arrojen alguna luz sobre las causas, para luego ir en busca de la cura. ¿Empezamos?


1. ¿Cómo va mi vida personal?


Cómo nos sentimos con nuestra familia, con nuestros amigos, con nuestro trabajo, con el perro... influye en nuestra tarea de escritor, que es escribir. Claro, siempre está quien logra separar la vida personal del oficio, y también quien saca provecho y a la hora de escribir se inspira en cualquier asunto que esté atravesando, pero está quien no. Darnos cuenta de que estamos bloqueados porque situaciones externas están metiendo la cuchara en nuestra faena, nos puede liberar de la presión de que algo falla con nuestra escritura per se. La cura a esta causa podría ser entonces resolver los cabos sueltos en nuestro entorno, o al menos armonizarlos, para luego volver a la página en blanco.


2. ¿Cuál es el propósito de lo que estoy escribiendo?

¿Para qué exactamente estamos escribiendo lo que escribimos? ¿Por amor a la escritura?, ¿es un regalo para nuestros padres, nuestros hijos?, ¿porque quiero ser un bestseller y ganar mucho dinero?, ¿es una meta personal?... Otra posible causa del bloqueo de escritor puede ser que no tenemos claro el norte de nuestro proyecto de escritura. Una posible solución puede ser que, cualquiera que sea el propósito, debe estar claro antes de empezar. No necesariamente para que evitemos el bloqueo de escritor, pero sí para encarrilarnos cuando recordemos por qué decidimos escribir en un principio.


3. ¿Conozco a mis lectores?, ¿los tengo presente mientras escribo?

¿Quiénes leerán eso que escribo?, ¿por qué lo harán? Es posible que no podamos continuar con el teclado (o con el bolígrafo, para los que aún le apuestan a lo old fashioned) si no tenemos una idea de quiénes son nuestros lectores. Estas personas que, de pronto, viven en nuestra mente, esperan algo del género literario (o no literario) de nuestra obra. Si esto te detiene ante una página a medias, toma un ratito para analizar quiénes crees que podrán estar interesados en leerte.


4. ¿Tengo un esquema de mi obra? ¿Cuán bien estructurado está?

Antes de escribir toca planificar el esqueleto de la obra. Es decir, hacer un esquema de eso que quieres escribir, para saber cuál será el inicio, el contenido principal y el final. Esto es tan importante como el agua para el cuerpo, y aun así olvidamos hacerlo. Si de antemano no esbozamos el esqueleto, es muy probable que vaguemos y que nos detengamos ante una página en blanco, sin saber a dónde dirigirnos. Planifica ese abc.


5. ¿Cuáles son mis miedos como escritor?

Y por último, pero no menos importante, otra causa para el bloqueo de escritor son las dudas y el miedo. ¿Vale la pena esto que escribo?, ¿alguien lo leerá?, ¿quién me creo que soy, como para querer escribir y publicar un libro? Este sentimiento es muy conocido entre escritores y me atrevería a decir que es el causante por excelencia de que muchas obras se queden a medias. ¿La cura? Primero, recordar que es rarísimo el escritor que no siente miedo. Segundo, conocer a nuestros lectores, establecer una meta para el proyecto de escritura, organizar un buen esquema para la obra y un entorno saludable para nosotros. Con esto, puedes construir y fortalecer tu confianza como autor. ¡Ponte manos a la obra!

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Para escribir hace falta leer.

Sobre esto habla la Julia en esta cháchara de aquí abajo.👇



Hablaba el otro día con Teresa y Antonia, mientras nos dábamos el cafecito de la tarde aquí en la ofi, sobre lo necesario de leer para escribir bien. Enseguida pensé en mi autora favorita, Esmeralda Santiago, y en cómo sus descripciones forman una hilera de imágenes inmediatas... Leer más


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