• Antonia

La editorial pequeña



En el mundo del libro, así como en cualquier otra industria, también existen los tiburones y los peces. Todos conviven en el océano, y luchan entre ellos por jerarquía, por comida, por honor y hasta por amor. Estas especies, eso sí, tienen sus propios nombres. Les llaman "editoriales grandes y pequeñas*".


Nosotras Las Marías somos fan de las editoriales pequeñas (también conocidas como "independientes"). Es decir, el corazón nos hace tucu tucu ante esos pececitos que buscan sobrevivir en el océano inmenso y que, como ya verán, hacen de tripas corazones para mantener a sus crías a flote y criarlos bien para que crezcan guapos y saludables.


Hoy vengo a enumerarles algunas características heroicas de las editoriales pequeñas, para que sepan reconocerlas cuando vayan al mercado editorial a buscar un hogar para sus libros. Aquí empiezo:



Publican pocos títulos y tirajes al año

Una de las principales características de las editoriales pequeñas es que publican pocos títulos al año, y pocas cantidades de esos títulos. Mientras que Penguin Radom House, Harper Collins, Planeta y otros gigantes de la industria del libro deciden publicar cientos y cientos de títulos, una editorial pequeña solo publica algunos diez. Esto podría deberse a que, o bien no pueden permitirse costear la producción de más títulos, o son fieles creyentes de que "menos es más". Esto último, de hecho, es una característica muy importante en sí misma. Pasemos a ella.


Cuidan de la obra

Mamá María siempre decía que, si lo cuidas, durará. Cuando grande me di cuenta de que esto aplica desde la raíz, y a todo, así que un libro que se planifica y se construye con cuidado, deberá tener larga vida. Mientras que las editoriales grandes tienden a estandarizar los diseños y el material del libro para poder costear toda la producción anual, las editoriales independientes le apuestan a publicar pocos libros, para poner todos sus sentidos, energías y presupuesto en ellos. Con esos pocos títulos en agenda pueden permitirse materiales más elaborados y, más importante aún, una edición sin apuros y bien cuidada.


Cuidan del autor

Que una editorial pequeña publique pocos títulos, también equivale a que los autores reciban más atención departe de estas. Es decir, como la editorial no tiene que dividir la atención, la energía y el cuidado entre tantos títulos, los escritores reciben más protagonismo en los catálogos y las editoriales pueden ofrecerles más visibilidad en sus plataformas e invertir más esfuerzo en el mercadeo de sus obras. Es como una familia con diez hijos y otra con solo dos: la atención, los gastos, las paciencia y el cuidado no serán los mismos.


Apuestan a un nicho

Esto no es una norma, pero sí muy muy habitual. Las editoriales independientes se inclinan por publicar ciertos géneros librescos, muchas veces no comerciales. De hecho, es común que la misión de las editoriales pequeñas sea hacer posible esos libros que no tienen cabida en los grandes grupos, ya sea porque su temática no vende, o sus autores no son de renombre.


El equipo es pequeñito

Por lo regular, quienes forman las editoriales independientes son dos o tres personas. De hecho, podría tratarse solo de un editor, quien contrata freelancers para que le echen la mano con la producción del libro. Que tengan una plantilla pequeña se debe a que, en muchos casos, les toque desistir de la idea de invertir en espacios de oficina y empleados a tiempo completo, para poder invertir dinero en el libro.


Tienen independencia

Sí, las editoriales independiente son, precisamente, independientes. Parecerá redundante, y tal vez sí lo sea, pero a lo que me refiero es que una editorial pequeña se caracteriza porque no tiene que rendirle cuentas a nadie para publicar o no publicar, para existir o dejar de hacerlo. Por lo regular, el motor de una editorial grande corre en manos de muchas personas, y quienes están detrás de esta no necesariamente velan por el bien de la producción. La editorial pequeña, entonces, se caracteriza por ser más libre, y por responsabilizarse enteramente de ella misma. Me gustó mucho cómo Bernat Ruiz hace referencia a esto último, en su artículo sobre las editoriales independientes: "Se es independiente cuando la culpa de los éxitos y los fracasos –excepto causa mayor– siempre se queda en casa".



Seguramente con estas características que dejé aquí podrán comprender por qué Las Marías admiramos mucho a las editoriales pequeñas. Estas, así como cualquier otra empresa local y pequeña, tienen que esforzarse mucho más para sobrevivir ante los gigantes. No debemos olvidar que son precisamente las editoriales grandes quienes moldean y dominan el mercado del libro, lo que hace que las editoriales pequeñas estén en desventaja. Imagino que se preguntarán ahora con quién conviene publicar entonces... Bueno, eso ya es harina de otro costal, que traeré en otra cháchara sabatina.



* Algunas fuentes mencionan que editorial pequeña e independiente no son sinónimo, y que pueden sostener alguna que otra característica diferente. Puede ser que sí, como puede ser que no. Para efectos de este artículo, sin embargo, preferimos no entrar en ese debate y mencionarlas como sinónimo.


¿Quieres saber sobre el oficio del editor?

Ven a esta cháchara de aquí abajo y lee sobre la edición de contenido.




Pues, la verdad, la edición de contenido en tiempos del coronavirus es la misma que en cualquier otro tiempo histórico. Traigamos sino a Gabrielito, para preguntarle cómo le fue a su manuscrito en los días del cólera.



© 2020