• Antonia

Enamora al lector profesional y llegarás a la editorial

Actualizado: ene 9



¿Sabías que muchas veces son los lectores profesionales quienes pueden hacer posible que una editorial te publique? En la última cháchara sabatina, la Julia habló sobre el informe literario. Esta vez, quiero chacharear sobre el informe de lectura, dirigido a las empresas editoriales tradicionales*.


Es importante separar ambos reportes, porque no tienen el mismo propósito. (Puedes compararlos, leyendo la cháchara anterior). Un informe de lectura dirigido a las editoriales detalla aspectos técnicos, descriptivos y valorativos de una obra escrita. El reporte está a cargo de un lector profesional, cuya característica imprescindible es la objetividad. Este intermediario entre el autor y el editor también es un devoralibros que lee obras de todo tipo, está muy al día con lo que están leyendo los demás y está al tanto de la crítica (entiéndase, qué se dice de x o y libro allá afuera).


¿Por qué las editoriales contratan lectores profesionales?

Antes de esta era tecnológica, las editoriales solían tener pilas infinitas de manuscritos encima de sus escritorios. Hoy día, estas pilas, aunque se juntan en sus correos electrónicos, siguen inspirando lo mismo: pocas ganas de adentrarse a ellas. Ante la falta de tiempo para leer al azar, las editoriales prefieren invertir en lectores profesionales que redacten reportes sobre cada uno de los manuscritos que llegan a sus buzones virtuales.


Lector profesional: una posible vía hacia la editorial

Un informe de lectura, a diferencia de los que van dirigidos a los autores, contienen en esencia información técnica y valorativa. Entre esta información que ofrece el lector profesional, las editoriales quieren saber, más que nada, si ese manuscrito que recibieron tienen salida literaria o comercial. No es de extrañar que las editoriales se enfoquen en estos dos aspectos, puesto que esta empresa tiene que apostar a obras que, o bien tengan un contenido narrativo sólido, o una salida comercial atractiva. Es común, de hecho, que los lectores profesionales reporten que un manuscrito tiene algunas debilidades literarias, pero una gran cabida en el mercado, o, por el contrario, la valoración literaria es impecable, pero la obra tiene poca salida comercial. Estos comentarios de parte del lector profesional son los que atraen a un editorial. Los que hacen picar la curiosidad, y son capaces de lograr que un editor haga espacio en su agenda para leer un manuscrito con potencial.


La estructura del informe de lectura

A diferencia de un informe literario, que puede llegar hasta las diez páginas, el informe de lectura para una editorial no superará las dos páginas y media. Esto solo significa que, en este reporte, cada línea deberá ser significativa y ofrecer toda la información necesaria para que una editorial pueda tomar decisiones acertadas respecto a un manuscrito.


Para terminar esta segunda cháchara sabatina del año, aquí dejo las partes que componen un informe de lectura. Ese que tu obra deberá superar con creces, para colarse entre la pila de manuscritos del buzón virtual de la editorial.









*Por editorial tradicional entiéndase empresas que tienen como modelo de negocio la adquisición de derechos de autor de obras escritas, para venderlas en formato impreso y/o digital.


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¿Eres una editorial y necesitas un informe de lectura para esa

pila de manuscritos que duermen en tu buzón virtual?



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