• Julia

Año nuevo, capítulo primero

365 días para terminar esa novela




¡Feliz año nuevo, lectores de chácharas sabatinas!


Por aquí la Julia.


No hay nada más trillado que comenzar el año con resoluciones, lo sé. Sin embargo, si lo miramos de otro modo, ¿a quién le hace daño ponerse una que otra meta cuando el calendario marca el día uno del mes primero?


Inspiradas por esos planes a corto y largo plazo que inspira el inicio de año, Las Marías quisimos venir a chacharear sobre cómo puedes planificar la escritura de tu novela, en miras de tener ese manuscrito listo en 364 días. (Este día uno lo tomaremos para la planificación).


Sí, imagino que te preguntarás: ¿un año es suficiente para esta faena? Pues la intención es que lo sea. Esto, valga la aclaración, es pensando que eres un escritor con experiencia en la escritura, que no ambicionas necesariamente escribir una novela de 500 páginas y, lo más importante, que eres tan organizado como la Antonia, tan creativo como la Teresa y estás bien comprometido con tus resoluciones de año nuevo, así como yo, la Julita.

Ahora, veamos qué necesitarás para escribir y preparar el manuscrito de su obra:


Agenda


A las tareas hay que buscarles espacio en nuestra agenda, y escribir una novela es una GRAN tarea. Así que asigna en esa recién comprada agenda 2022 al menos una hora diaria para escribir. ¿Que aún no pules el hábito de escritura diaria? Pues tienes otra meta por añadir en las resoluciones de este nuevo año, si quieres escribir una novela. ¿Y qué hora del día? La que sea, pero preferiblemente tu mente debe estar fresquita, o al menos no tan contaminada con los corre y corre del día. A mí me gusta sentarme a escribir recién se asoma el sol, pero entiendo que muchos no son tan madrugadores como yo, y les funciona mejor cuando el mundo duerme. Sea cual sea tu hora favorita, aférrate a ella por los próximos 364 días.


La investigación también va en la agenda


No importa sobre qué escribas, vas a necesitar investigar sobre varios temas para poder enriquecer tu novela. Ya sea que tu obra sea histórica, fantástica, chick lit… siempre necesitarás sacar tiempo para estudiar sobre “algo” que no conozcas, ya sea algún espacio geográfico, un tiempo pasado, presente o futuro, algún comportamiento humano… Esta investigación también deberá estar en tu agenda; no necesariamente debe ser una tarea diaria, pero al menos debe haber espacio libre para ella.


Adecuando el espacio


¿Qué lugares te hacen sentir cómoda o cómodo a la hora de escribir? Antonia, Teresa y yo coincidimos en que el silencio y evitar interrupciones es el mejor escenario para trabajar en la escritura. Así que amamos el escritorio de nuestras habitaciones, que nos permite enfocarnos y hacer nuestro trabajo como si la vida dependiera de ello. A la medida posible, habilita un espacio exclusivo para la escritura, y equípalo solo con lo necesario. Si escribes en la computadora, pues solo ten en ese espacio la computadora. Si escribes “a lo lápiz y papel”, pues solo ten estas herramientas. Entre menos distracción tengas a la mano, más aprovecharás esa hora de escritura.


Pausas


Si bien el escritorio despejado es la herramienta ideal, reconocemos que el bloqueo del escritor es real. Existirá el momento en que, por más voluntad que tengas de sentarte a escribir, no te saldrá nada; al menos no algo que te haga sentir que avanzas. Lo que se nos ocurre recomendarte es que cuando sientas que estás bloqueado, salgas a otro espacio y “escribas en tu mente”. Por ejemplo, a la Antonia le funciona sentarse en el balcón, mirar hacia la calle y escuchar las conversaciones lejanas de los transeúntes. En su mente escribe y escribe escenas que, aunque luego siempre edita, la ayudan a desbloquearse. La Teresa es más hardcore y se le da muy bien ir a desbloquearse en la barra de la esquina, con una cerveza en mano. Dice ella que, cuando sus personajes se quedan sin palabras, se sienta a escuchar lo que tiene que decirle don Pepe, su bartender de toda la vida. En cuanto a mí, me gusta sentarme a leer en el café más cercano. Leer otras novelas me ayuda a repensar mi propia escritura. Como ves, si estás bloqueado el ejercicio de escribir no siempre tiene que ser sobre el papel, así que pausa cuando te sientas así y piensa en otra actividad que te haga continuar recreando tu novela.


Comunidad


Además de las pausas por razones de bloqueo del escritor, también necesitarás sacar un ratito en esa agenda de 2022 para tus círculos de escritores. Si no tienes una comunidad de autores, es ideal que consideres pertenecer a una, o, por qué no, crear una. Esta te podría ayudar cuando el bloqueo del autor toque a tu puerta, y también, para lo que detallaré más adelante: exponer al mundo tu primer borrador. ¿Dónde encuentras una comunidad si no tienes una? En las redes sociales (grupos de escritura, por ejemplo), paseándote por las librerías, en eventos relacionados a libros… Dejando a un lado el tan asentado cuento de que el escritor es solitario, te toca salir a buscar una comunidad si quieres terminar esta novela sin morir en el intento.


Dejémosla descansar


¡Terminaste el primer borrador de tu novela! Ahora, evita releerla. Métela en una gaveta y vete a la playa, al cine, de minivacaciones a la montaña… Puedes permitirte hasta una semana libre, antes de esa primera relectura.


Edición


Ahora que regresaste de vacaciones, toca masacrar eso que escribiste con tanto esmero. Si bien necesitarás un editor profesional cuando tu manuscrito esté terminado oficialmente, la primera masacre estará en tus manos. En esta relectura intenta poner el corazón a un lado, y analizar objetivamente si la trama y los personajes son coherentes y sólidos. También, revisa todos los datos que presenta tu novela, esos que colectaste durante tus periodos de investigación.


Lector cero


La primera masacre que le harás a tu obra antes de entregarla a profesionales es con la intención de prepararla para el primer par de ojos ajenos que la masacrará nuevamente. Es decir, en este punto deberás compartirla con el lector cero. Idealmente ya tienes a algún lector objetivo que leerá tu novela y la juzgará con mano dura, para que puedas pulirla aún más antes de la publicación. Intenta localizar a un lector cero desde hoy, día uno del mes uno. Cuéntale que estás escribiendo una novela, que tienes planificado tenerla lista en x momento, y que necesitas que sea él o ella tu lector cero. Déjale claro que necesitas compromiso de su parte, no solo para que la lea, sino para que la lea objetivamente y te enumere todas las faltas y mejoras posibles.


Edita, edita y edita


Cuando el lector cero te devuelva la novela masacrada, toca sentarte a editar. Quita aquí y pon allá cuantas veces entiendas necesario. Al terminar esta faena de edición, entonces ya tendrás tu manuscrito listo para llegar a ojos y manos profesionales, en miras de trabajarlo con esmero, ya sea para la autopublicación o para presentarlo a una editorial.


Idealmente, si organizas este plan en tu agenda, y, más importante aún, lo sigues con pie de plomo por los próximos 364 días, lograrás tener un manuscrito con pies y cabeza. Es muy importante dejar claro que para este planazo de inicio de año es necesario ser un escritor con experiencia en el arte de escribir novelas. Esto, porque escribir obras, sobre todo de ficción, requiere destrezas y conocimientos que solo se desarrollan con el ejercicio continuo de la escritura y el intercambio entre escritores y profesionales del mundo del libro.


Ahora, ¡a escribir!



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Año nuevo, informe literario


Pedir a tu mamá, a tu abuelito, a tu amigo o al perrito, que lean tu manuscrito está muy bien. Pero, ¿el informe literario? No. Ese mejor dejárselo a un profesional. Si ya terminaste el primer borrador de tu historia, o tal vez estás a punto de llegar a ese momento, entonces es hora de considerar un informe literario. Leer más...

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